Detención injusta de Secretario General de Universidad de Concepción

julio 23rd, 2011

Compañeras y compañeros:

En el paso de nuestras vidas nos enfrentamos a múltiples desafíos que nos hacen valorar y comprender cuál es el verdadero motivo de nuestro andar por estos caminos.

Es doloroso ver cómo las luchas justas que se asumen dentro de estos desafíos de la vida se criminalizan y sobre todo se combaten por quienes desean mantener el poder que siempre han tenido. Ellos usarán cualquier método, desde la mentira hasta la más absoluta violencia, para evitar que construyamos la Sociedad Nueva que necesitamos y merecemos.

Nuestra lucha es justa y siempre lo será. Hoy no debemos desconcentrarnos y debemos seguir luchando. Si debo pagar por las mentiras de algunos, tengan presente que no me sentiré solo y sé que ustedes, compañeras y compañeros, continuarán creyendo las ideas que siempre busqué hacer palabra y acción.

El actual momento que atraviesa nuestro país es una oportunidad que no debemos perder para unificar las causas de nuestro descontento; sabemos que tenemos todas las herramientas para avanzar cada vez más firme hacia el amanecer esperado. No desperdiciemos las palabras, no dudemos en seguir saliendo a las calles a gritar nuestra rabia y, por sobre todo, no dejemos de organizarnos. Es el poder colectivo el único capaz de romper la opresión.

Fui detenido luego de la marcha y duramente golpeado al interior del bus de carabineros, hasta perder la conciencia. Desperté, sentado y esposado y con burlas en mis oídos. No supe el motivo de mi detención, sino en la Comisaría, varias horas después.

Cuando estuve en el Hospital, el médico de guarda increpó a Carabineros por la gravedad de los golpes sufridos en mi cabeza. Él ordenó que se me hiciera escáner y toma de rayos X, todo ello esposado, por orden de los uniformados y acompañado por un subteniente de Carabineros. (Las esposas eran de propiedad suya). La preocupación de Carabineros se hizo evidente y trataron de sacarme rápidamente del Hospital. Un carabinero volvió acompañado de un médico distinto, sin identificación, quien se burló de la lucha estudiantil y dijo que lo mío no era nada y me recetó unos anti inflamatorios. Carabineros intentó que firmara una declaración del motivo de mi detención que se me indicó después de horas y en ese momento se me dijo que por atentado contra carabineros. No supe el resultado de mis exámenes.

Maltrecho como estaba se me hizo esperar largamente en la Comisaría y recién se me leyeron mis derechos. Se me preguntó recién de qué color era mi ropa, mientras un Carabinero iba diciendo las respuestas por teléfono y se me presionó para que declarara que usaba una capucha negra. Curiosamente en la posterior declaración del oficial que dice ser objeto de agresión por mi parte, dice textualmente lo que el Carabinero hablaba por teléfono en dicha ocasión.

Se indica además, detalladamente, que lancé al oficial una bomba Molotov, lo que es enteramente falso, pues jamás lancé tal objeto. En mi mochila “aparecieron” dos botellas de néctar, pero que no contienen restos de nada. En mi mochila no encontraron nada, porque no había nada. En mis manos no hay restos de sustancias incendiarias, porque jamás transporté ni lancé nada.

Si Carabineros mintió en un comienzo, ¿qué puedo esperar para el futuro de mi juicio?

Cómo no pensar que Carabineros decidió todo esto, es decir, mi caso, sobre la base de mis responsabilidades como dirigente universitario. Cómo no pensar en un ataque a los dirigentes identificados por ellos como los más entregados en pos del movimiento estudiantil. Cómo explicar la brutal golpiza a la que fui sometido y la sucia mentira que han organizado.

Lo que han hecho no es más que una forma burda de ocultar la desmedida fuerza represiva que está utilizando Carabineros, respaldados por el Gobierno, en contra de todo el Pueblo de Chile. Y en este camino de la vergüenza policial han decidido que soy responsable de homicidio frustrado. Las falta de pruebas en mi contra les caerá como una piedra en sus caras y la justicia les dará el castigo que merecen por mentir y tenerme preso.

La jueza, por su parte, decidió que debo estar en prisión por ser un peligro para la sociedad. Parece que hoy es ser un ser humano peligroso ser capaz de defender causas justas mediante la organización colectiva y transparente. Es un peligro para esta sociedad opresora que nosotros abramos los ojos y seamos capaces de para la Educación, las poblaciones, los centros de trabajo. Parece que siempre será un peligro que los estudiantes develemos nuestra injusta y mala educación y luchemos por su cambio, que los trabajadores detengan sus trabajos por sueldos dignos y trato justo; que los pobladores se cansen de las migajas, injusticias y exijan una vivienda digna. Es un peligro para esta sociedad opresora que la educación, el trabajo, la salud, y la vivienda sean dignas y para todos. Es peligroso para la sociedad organizada por unos pocos que muchos pretenden crean un mundo nuevo.

Desde niño aprendí que es peligroso decir siempre lo que pienso y es más peligroso aún motivas a otros para que también lo hagan. Aprendí que para triunfar lo mejor es demostrar claramente lo insuficiente de este mundo opresor, ganando mediante el debate y la democracia directa.

Hoy, el sistema me demuestra una vez más lo peligroso que soy y lo hace de forma más violenta, con golpes, mentiras y cárcel, privándome de la gente y del Pueblo que me da fuerzas.

Pero no estoy inquieto ni tengo temor porque sé que soy solo uno más, sé que fuera de estos barrotes hay cientos mejores que yo, así como algunos acá adentro.

Sé que hoy mi nombre ha pretendido ser embarrado, pero las ideas que me hacen hombre libre no se alejarán de mi convicción cada vez más grande de luchar por un mundo mejor.

Compañeras y compañeros, amigos y amigas, hoy más que nunca en todo momento y en todo lugar, en cada sueño y en cada realidad, SOLO LA LUCHA NOS HARÁ LIBRES.

RECA.

Cristián Warnken: Los hijos de la transición han venido a refregarnos en la cara nuestras inconsistencias

julio 13th, 2011

Por su alto valor académico, transcribimos la columna de opinión de Cristián Warnken y las demandas de los estudiantes publicada recientemente en El Mercurio: Los anuncios del Presidente Piñera no satisfacen a los dirigentes de las movilizaciones estudiantiles, y parece que el crudo invierno producido no por la Corriente del Niño, sino la del Joven, va a seguir desatando tormentas. ¿Y por qué?

Porque las máximas autoridades no han logrado entender el trasfondo de esta marejada fervorosa, cargada de nuevas y extremas exigencias y nuevos lenguajes. Estamos ante algo mucho más profundo que un petitorio que se pueda responder con un paquete de medidas. Cuando Piñera habló de la importancia de la educación pública en su discurso por cadena nacional, los jóvenes no le creyeron. Parecía flotar en una escenografía con muchas banderas chilenas de fondo (no sé por qué tantas), lanzando una serie de cifras y siglas (“acuerdo GANE”, “fe”) que sonaban a palabras vacías, como tantas que los jóvenes de esta generación han escuchado y que han terminado por rechazar instintivamente.

No digo que muchas de esas medidas no puedan (o sí) ir en la dirección correcta. Pero como esta generación ha sido bombardeada desde la cuna por tantas ofertas, como han visto que todo se vende a cualquier precio, tienen ya un sistema de defensa, una inmunidad muy potente ante cualquier mensaje o promesa, o posible trampa o letra chica. Desconfían y son muy exigentes, como cuando un hijo adolescente interpela a un padre sorprendido en una doble vida o con un discurso doble.

El lucro ha sido una de las amantes escondidas adentro del clóset. En este punto, eso sí, no seamos fariseos o hipócritas: muy pocos tienen la autoridad moral para pontificar sobre este tema. Ese lucro encubierto no sólo lo han practicado en estos años algunas universidades privadas que muchos con tejado de vidrio señalan hoy con el dedo. Los jóvenes dicen: la misma ley redactada en el gobierno militar explícitamente prohibía el lucro. ¿Por qué buscaron formas de sortear la ley? No hubo ilegalidades en eso, pero sí sienten que se vulneró el espíritu de la ley, que hubo una falla ética. Es impresionante, pero estos jóvenes vienen a exigir que se cumpla el espíritu de una ley, redactada y pensada por los padres ideológicos de un gobierno que hoy propone legalizar y transparentar ese lucro.

Claro, son principistas, se dirá, pero ¿vamos a pedirles que no lo sean? ¿No habrá un abismo entre nuestros discursos con los que hemos educado a los jóvenes y nuestros actos? ¿No nos habremos acostumbrado a que toda ley o palabra declarada pueda ser letra muerta? La Concertación consolidó la laxitud, incluso la pillería. Y la Alianza, que prometía un gran cambio, un estilo de excelencia, probidad, casi una nueva forma de vida, ha defraudado a estos jóvenes que esperaban mucho más, cansados de vivir en un mundo de verdades a medias, de falta de gratuidad y de puro amor por el poder. Percibo entre sus gritos y consignas variopintas una exigencia de verdad, de consistencia, tan dañadas en estos años de “llegar y llevar” (el país de La Polar). Tengo la sensación de que vienen a levantar las mismas varas de coherencia y amor a lo público de los jóvenes de la élite de viejo cuño, fundadores de la República: un Amunátegui, un Matte, o tantos otros, grandes y genuinos apasionados por Chile.

Eso pareció olvidarlo una parte de la clase dirigente que, cómodamente instalada en el poder en estos años, ha ido quemando a la velocidad de la luz palabras tan sagradas como “igualdad”, “libertad”, “excelencia”, vaciándolas de sentido.

Llegó la hora más dura: nuestros hijos, los hijos de la transición, han venido a refregarnos en la cara nuestras inconsistencias y ambigüedades, que es algo que los jóvenes huelen, y contra lo cual siempre se han rebelado ¿Que están excedidos, que son radicales? Si radicalidad significa ir a la raíz, entonces que ésta sea bienvenida. Lo que Chile necesita urgentemente no es sólo una reforma educacional, sino una revolución moral, y eso es lo que nuestros jóvenes tal vez nos estén pidiendo a gritos (Cristián Warnken. Una revolución moral para Chile. Jueves 07 de julio de 2011, Blogs El mercurio.com).

Datos duros de la educación chilena

julio 13th, 2011

¿Sabía usted que de cada 100 jovenes del primer quintil, sólo 23 ingresan a la educación superior?

¿Sabía usted que se traspasarán USD 4000 millones del Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) a una cuenta bancaria cuyos ineteres serán el REAL aporte a la educación? (5% interés anual = USD 250 millones)
¿Sabía usted que de 100 estudiantes en Chile, 47 de ellos estudian en colegios municipales y que estos sacan en promedio 449 puntos en la PSU perdiendo la posibilidad de entrar a una Universidad Tradicional?

El 81, 9% de la ciudadanía apoya el movimiento estudiantil *. ¿Y tú, cuándo te unirás?

VIDEO: desnudo por la educación

julio 6th, 2011

Un video que no pueden dejar de ver, esto está pasando en Concepción:

 

 

Empelotados por el endeudamiento

julio 5th, 2011

Acción política por la educación

Empelotados por el endeudamiento

Hoy lunes 4 de julio, en Concepción, alrededor del las 16 hrs. se realizó una acción política la cual consistió en el desnudo de la estudiante de Artes Visuales de la Universidad de Concepción, Paulina de Pablo Pérez.La manifestación comenzó en el Foro al interior de la Universidad, y luego se desplazó a través de la calle diagonal Pedro Aguirre Cerda con rumbo al edificio Tribunales de Justicia., ubicado en el centro de la ciudad.

Durante el desarrollo de la actividad, la joven procedió a quitarse sus prendas de vestir paulatinamente, respaldada por medio centenar de estudiantes quienes portaban un lienzo con la consigna “El crédito universitario me deja en pelota”, frente a la atónita mirada de los transeúntes. Hasta llegar completamente desnuda al lugar donde finalizó la inusual protesta.

La protagonista declaró al finalizar su alegato: “la educación como está nos deja así, sin ropa, en pelota, a poto pelado”.

 

Miguel Mendez Ruiz

 

Hay mucho por que pelear

julio 1st, 2011

Medio millón de personas salieron a las calles en diferentes ciudades del país en defensa de la educación pública. En Santiago 200 mil personas marcharon por la Alameda, entre los que estaban estudiantes, docentes, dirigentes sindicales, apoderados, rectores de universidades y religiosas. En Valparaíso un grupo de diputados se sumó a la petición de que el ministro Lavín renuncie.

‘Y va a caer, y va a caer la educación de Pinochet’ era uno de los tantos gritos que se escuchó en la multitudinaria manifestación ocurrida este jueves en Santiago.

No pudo ni la desesperada arremetida de Lavín de adelantar las vacaciones ni las truchas encuestas publicadas por El Mercurio en su edición dominical ni el relato sensacionalista de los reporteros de Mega. Lo cierto es que en la jornada de hoy, pese al intenso frío tras una noche de lluvia, medio millón de personas protestaron a lo largo del país.

En la marcha realizada en Santiago llegaron 200 mil personas, el doble que la manifestación celebrada hace dos semanas. En el norte hubo marchas en Iquique, donde salieron a la calle seis mil estudiantes y docentes; Antofagasta, que se cuadró con 10 mil personas y Copiapó, donde otros ocho mil salieron a protestar.

En Valparaíso se cifra en más de 25 mil los estudiantes, profesores y adherentes que ocuparon Pedro Montt.

Al sur del país hubo convocatorias en Talca, con ocho mil personas; Concepción, donde una histórica marea humana de 25 mil personas protestó en el centro de la ciudad; Temuco, con cerca de 15 mil manifestantes; Valdivia y Puerto Montt, ciudades que congregaron a más de 10 mil personas.

Los estudiantes, profesores e integrantes de sindicatos y organizaciones sociales concentran su demanda en el fin del lucro en la educación y la superación de la crisis de la educación superior pública. Además se pide una TNE que sirva todo el año y en todo el país que sea gratuita, el fin de los colegios municipales y su estatización, además de reformas a la educación técnico profesional.

Tomás Armico, estudiante universitario, comentó que “la base de todos los problemas estructurales de nuestra sociedad se dan por dentro de la Constitución dictatorial del general Augusto Pinochet. Para que podamos tener una democracia representativa y real en el país, necesitamos abolir la Constitución del Dictador y tener una Constitución que sea en base a la sociedad actual”.
www.elciudadano.cl

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junio 28th, 2011

el futuro de la comida

La introducción de los cultivos y alimentos transgénicos ha añadido nuevos impactos e incertidumbres a los que ya plantea el modelo de agricultura industrial. Además de agravar sus peores impactos, como el incremento brutal en el uso de agrotóxicos, la modificación genética de seres vivos genera una gran incertidumbre científica y sanitaria.

Son ya casi 15 años de cultivos y alimentos transgénicos a escala global, y la realidad va mucho más allá de los temores iniciales. Las medidas de prevención de los riesgos de salud que pudiesen generar los transgénicos se han demostrado inadecuadas e insuficientes.

David Sánchez Carpio
Amigos de la Tierra

 

 

Mas info en http://chilesintransgenicos.cl/

junio 28th, 2011